¿Podemos vivir sin redes sociales?
¿Podemos vivir sin redes sociales?

¿Podemos vivir sin redes sociales?

¿PODEMOS VIVIR SIN REDES SOCIALES?

 

Por: Nicolle Quintana Franco.

El fatídico acontecimiento del pasado 4 de octubre con las redes sociales más influyentes en la sociedad, las cuales fueron Facebook, Instagram y WhatsApp, todas pertenecientes al millonario Mark Zuckerberg quién fundó y es actual presidente de Facebook, marcó un antes y un después en la historia de las redes sociales y por supuesto a todas las personas que son usuarios frecuentes de dichas redes. Esto definitivamente desencadenó muchas preguntas incluyendo esta: ¿Podemos vivir sin redes sociales?

Aunque está pregunta es bastante subjetiva, es primordial recordar que las redes sociales aún así no siendo participes activos de ellas, definitivamente es algo que nos involucra a todos, sin importar el sexo o incluso la edad, el hecho de que tengamos un teléfono inteligente nos hace indirectamente dependientes a algo que nos ayuda de cualquier manera, ya sea comunicarnos con nuestros compañeros de trabajo, enterarnos de lo que sucede en nuestra ciudad e incluso con nuestra vida social. Tanto los teléfonos inteligentes como las redes sociales se han vuelto algo indispensable en la vida de cualquier persona y esto es gracias a la evolución rápida del ser humano y de su relación con la tecnología en los últimos años, esto lo podemos evidenciar incluso en el lenguaje, palabras como “chatear”, “twittear”, “postear” y muchas más han nacido y se han vuelto muy populares en el léxico de la gran mayoría de personas gracias a esto y de igual manera también podemos evidenciar ciertos comportamientos que la gente suele tener cuando tiene una interacción cercana y frecuenta con la tecnología, especialmente con las redes sociales.

Pero ¿somos conscientes de que lo que realmente pasó no fue tan nefasto?

La respuesta muy probablemente y que todos pudimos haber evidenciado con este gran acontecimiento es, que no; esto puede llegar a ser un poco conflictivo porque si lo pensamos bien no fue algo que verdaderamente haya afectado a la raza humana, como la pandemia que estamos viviendo actualmente y como muchas otras crisis, económicas y políticas que hemos tenido que sobrellevar, sin embargo la costumbre de ser dependiente de algo que muy seguramente no es tan importante, pero que nosotros mismos nos hemos encargado de poner por encima de muchas cosas es definitivamente catastrófico para cualquiera.

La Nomofobia o la creciente dependencia al uso de los teléfonos inteligentes, se puede identificar con ciertos síntomas como la incapacidad de dejar el celular durante una conversación junto con la frustración o soledad por no tener cerca el celular e incluso sentir pánico por quedarse sin batería. En Colombia, según por la Asociación de la Industria de Telecomunicaciones, el 79% de los colombianos tienen cercanía emocional con su celular, el 15% de los encuestados consideran que usan mucho su teléfono cuando comparten en familia y aun así, el 85% no tiene intención de alejarse de su celular. Por otra parte, las personas usan el celular en promedio cinco horas al día, y la gran mayoría está destinado a navegar en las redes sociales, siendo Whatsapp la aplicación líder con una recordación del 98%, seguida de Facebook con 85%.

Para finalizar, lo más importante, además de saber manejar nuestro tiempo es siempre entender y asumir el control y el rol de nuestros dispositivos tecnológicos principalmente como una herramienta.