QUEENIZATE: Música, Cultura y Genialidad

El 13 de Julio de 1985, pocos minutos después de las 6: 30 de la tarde, Freddy Mercury, ídolo musical, y líder innegable de la Banda de rock inglesa “Queen”, saltaba sobre el escenario del Wembley Stadium, para participar de una de las obras humanitarias más significativas de la época, Live Aid. Su música, a lo largo de su carrera, mostró en sus dones y con creces la reivindicación de la música como un arte solemne. Pero no era un arte cualquiera; Freddy junto a su banda no era un grupo de músicos en el sentido soez, reduccionista, y a veces profano del término. La música de Queen tuvo y tendrá siempre la virtud de provocar amor por la espontaneidad con que cada nota se entrega al oyente, un deleite para los oídos.

Queen, en el sentido expreso de su obra, puede catalogarse como una original apoteosis de la expresión artística y una genial celebración del carácter mágico de la composición musical. Pero, más allá de ello, era una banda, que demostraba la inocua maravilla de la genialidad de un artista, un pensador  con brillo propio. Su música, que congregó el sentir de la sociedad de los 80 e irrumpió con gran esplendor en la población del mundo, no fue nunca vacía ni pueril, insulso, podríamos decir, que no tuvo nunca un carácter grotesco.

Con cualidades excepcionales, frente a las críticas, en serio o en la rebeldía, Freddy Mercury y su banda nos legaron con cada canción un sentimiento profundo, una enseñanza, un mensaje de pasión y entrega al arte. Hoy, 33 años después de su magistral concierto humanitario, Queen sigue siendo escuchado y rememorado. Sus canciones perduran en el espacio – tiempo sin perder actualidad, sus presentaciones siguen vigentes y sus aportes a la música y la cultura rockera del mundo, son innegables y revisitados una y otra vez.  

Caracterizados siempre por una sensibilidad inigualable, Queen fue emblema de una concepción particular de la vida, en la que todos podíamos ser campeones, dejando entre sus múltiples aportes una concreta, pero significativa transformación de nuestra cultura, un acercamiento a la realidad con sencillez y carisma, destacando ante todo aquellas canciones compuestas con una habilidad histriónica inimitable.

 

Con la recientemente salida de cartelera de la película, Bohemian Rhapsody, se ha logrado destacar de manera particular la esencia de la  obra de Freddy: sus genialidad para la música y su infinita creatividad, su puesta en escena, su lucha a favor de las personas del mundo, su sensibilidad, la lucha por la defensa de su identidad y la mística que envuelve la producción y la expresión del rock y cualquier otro género musical.

Permanecen en el tocadiscos de los recuerdos, canciones como Love of my life, We Are The Champions, We will rock you, Somebody To Love,  Don’t stop me know o A crazy Little thing called love, entre muchas otras composiciones con las cuales la música de Queen, atravesó las fronteras del mundo, y lo invitó al a vivir y escuchar  el rock n’ roll de otra manera.

Todas esas expuestas coyunturas, justamente, hicieron que la música y la obra de Queen, personificada en el séptimo arte, adquiriera un carácter de renovación para la juventud del nuevo milenio; con la personificación de una era y su legado, así como el fino lazo establecido entre lo musical y lo personal,  Queen, desde un contexto poco imaginado por la posibilidad (en el retrato cinematográfico) ha logrado ejercer con creces la función de un pedagogo cultural y  la labor de un constructor de identidad  extraordinario.

No cabe duda de que Freddy Mercury y su banda fueron una estrella en el firmamento de la genialidad musical y la expresión artística que confluyó en una sociedad que esperaba algo nuevo, un sonido y un sentir diferente. Queen tuvo la habilidad de combinar la diversidad con la consecuencia, el rigor con la creatividad permanente, la alegría con la diversidad, la música y el arte con la búsqueda de alternativas.

El mensaje, que sobre la música resalta Bohemian Rhapsody, exalta a Queen como un hito para anteriores y nuevas generaciones. Advierte que la música en su carácter expresivo, genera vínculos culturales, y profundos lazos con el corazón y la memoria, y resalta, por encima de todas las cosas, la importancia de defender la música, el arte y la cultura por encima de la diferencia, y la segregación, como legado de Unidad Cultural y como homenaje al retrato musical de Freddy, quien solo quería “Having a good time”.