RIESGOS DE LA DEPENDENCIA TECNOLÓGICA

Hace unos 15-20 años el IMT (Instituto Tecnológico de Massachusetts) realizó un experimento en donde 2 estudiantes estarían por una semana con unos dispositivos en sus maletas y debían llevarlos a todos los lugares con ellos incluyendo cenar, dormir, el baño, etc. Los elementos que debían llevar eran: 1 Teclado de computador que debería estar en sus manos en todo momento, éste estaba conectado a un pequeño servidor que pesaba unos 3 kilos, además este estaba conectado a una pequeña pantalla monocromática de 5”. En el transcurso de tiempo a los estudiantes los llamaron los Ciborgs, pues ellos estaban siempre conectados mirando sus pantallas. El estudio concluyó que en unos 20 años las personas estarían tan inmersos en la tecnología que no dejarían un minuto de estar separados de ella. Parece un poco exagerado imaginar a alguien con todos esos dispositivos trasladándose de un lugar a otro, pero en la realidad es así, estamos dependiendo tanto de la tecnología que no nos separamos de ella ni para ir al baño, el uso del celular es imprescindible y dedicamos tiempo de más a actividades del mundo virtual como son las redes sociales, series, películas o juegos. Ahora escuchamos de trastornos mentales como la Nomofobia, miedo a estar sin un dispositivo móvil. También están las adicciones como la Selfitis, es el impulso incontrolable de tomarse una selfie; adicción a los video juegos, este últimamente ha tomado importancia por las consecuencias que genera en los jóvenes y adultos que se olvidan del mundo real.

Esto nos lleva a estar conectados en todo momento, queremos estar al tanto de los mensajes que nos envían, las llamadas, los estados de WhatsApp de nuestros contactos, las selfies de Instagram, los perfiles de Facebook, estas y otras más actividades las podemos realizar en nuestros celulares, ¿pero nos hemos puestos a calcular el tiempo que dedicamos a ello?

Ahora bien, si hablamos de películas, series y juegos que nos ha traído la tecnología la lista es interminable y el tiempo que dedicamos a ellos es en muchas ocasiones mayor al que le dedicamos a la realización de nuestros trabajos, tareas, ejercicio, recreación y socialización, sin darnos cuenta nos desconectamos de la vida real aislándonos en un mundo virtual cuyo objetivo principal es el de crear un mundo virtual alternativo al real., lo cual genera relaciones virtuales impersonales como sucede con los juegos de video de última generación que crean dependencia y rompen las relaciones personales con familiares y amigos.

Para evitar esto es conveniente la autorregulación, formar buenos hábitos de estudio, ser disciplinado con las actividades o tareas en nuestros hogares y tener un pensamiento crítico para poder equilibrar el uso de la tecnología. Si podemos equilibrar el uso de todo lo que conlleva la tecnología, tendremos unas relaciones familiares saludables, ser excelentes en nuestros estudios y tener buenas competencias sociales al momento de relacionarnos con los demás.