¿Quién soy?

Elaborado por Beatriz Hernandez Consuegra 10B

En este mundo la monotonía es interminable, los días siempre son iguales, los lugares a los que voy se han vuelto tan monótonos que cuando una persona desconocida viene y resalta lo bellas que se ven las flores frente a mi casa, respondo con indiferencia y no siento que esos colores vibrantes me penetren, para mí todo ha adquirido un color gris, sin significado, vacío. Hay otro mundo, en el que alguna vez puede ver colores, cosas cada vez más fascinantes y llenas de trasfondo, sus cielos llenos de vitalidad y un color azul, ese mundo es el Valle de Cocora . Ese lugar me hipnotizó con sus magníficas palmeras, mis padres me llevaban todos los años en los primeros 13 años de vida, pero de pronto tomaron la decisión de alejarme de ese bello paisaje y no volví a ver el único lugar que me daba la vida que la ciudad me quitaba. Ahora con 18 años debo escoger mi carrera. El entorno contaminado citadino me repugna, quisiera que todos esos edificios fueran destruidos y reemplazados por un bosque tan inmenso que haga que nadie quiera volver a ver una fábrica, así que tome la decisión de estudiar derecho ambiental. Tuve que recorrer un camino muy largo y difícil pero espero que haya valido la pena, perdí la confianza de mis padres y estoy en constante peligro, para mantener mi cordura siempre recuerdo mi meta: salvar el parque que me dio vida en mi niñez. Siempre supe que este camino iba a ser complejo, cuando mi madre empezó a llorar y mi padre me alejo de aquella calmada cena familiar, sabía que esas visitas al valle habían acabado por algo peligroso.

Cuando tenía trece años no comprendía por que los hombres que hablaban con mi papá me daban un mal presentimiento, ahora sé que los intereses comerciales pueden costarte la vida. Busqué por todas partes otra carrera que me pudiera hacer feliz, pedí la ayuda de psicólogos profesionales por toda la ciudad, en toda universidad, la UOAP, hasta que me di cuenta de que aunque tuviera que poner mi vida en riesgo por salvar lo más valioso que tengo lo haré, si no escuchan las voces de los activistas tendrán que escuchar la voz de la ley. Nunca creí que fuera a tomar un camino tan peligroso en mi vida, pero sé que estudiar y hacer de mi vida algo que va a hacer que cuando tenga 70 años esté orgulloso de ésto, la duda siempre persistirá, ¿Quién soy?, ¿Quién creo que soy?, ¿Quién soy para liderar grupos que luchen por nuestros paisajes?, ¿Tomé una buena decisión?, lo único seguro en este momento es el deseo en mi alma de seguir mi sueño