LOS RETOS DE INTERNET Y SUS CONSECUENCIAS

Los retos virales  cautivan a los adolescentes que son impulsivos y se sienten atraídos por comportamientos que llaman la atención, especialmente en las redes sociales. Algunos retos, como el reto del balde de agua helada para sensibilizar por la esclerosis lateral amiotrófica ELA (ALS, por sus siglas en inglés) pueden ser divertidos y hasta ser actividades positivas; sin embargo, otros retos que aparecen en internet pueden ser peligrosos y pueden ocasionar daños permanentes. Estos comportamientos han causado impacto en la sociedad por medio de las redes sociales y ha sido una alarma para los padres de familia, colegios, universidades o adultos que se encuentran bajo el control o acompañamiento de un menor de edad. Es importante iniciar un seguimiento más intensivo en cada uno de los comportamientos que tienen  los jóvenes al hacer parte de dichos actos que atentan la integridad física, moral y psicológica.

Los cerebros de los adolescentes todavía se están desarrollando. La parte del cerebro encargada del pensamiento racional, la corteza prefrontal, no se desarrolla totalmente hasta más o menos los 25 años. Por esta razón los adolescentes son naturalmente más impulsivos y tienden a actuar antes de pensar totalmente en las consecuencias.

Por otra parte Las redes sociales premian el comportamiento escandaloso, y entre más este lo sea, más se puede alardear. Este ámbito posibilita la incapacidad del cerebro subdesarrollado de los adolescentes de pensar en las consecuencias de sus acciones. Hoy en día los jóvenes buscan ser populares y creen que la mejor opción es hacer parte de un juego que llega a tomar el control de sus vidas y evidencia resultados nefastos. Las redes  se enfocan en el chico popular que lo hace y consigue cientos “me gusta” y comentarios en su plataforma. Hoy en día los jóvenes, que son participes de estas actividades creen generar una identidad dejando ver vacíos a sus contactos.

El medio que se utilizan son los likes y el compartir los videos de estas actividades suicidas, es acá donde los padres de familia deben tomar medidas para proteger a sus hijos y estas son:

  • Para iniciar la conversación, pregúntele a sus adolescentes sobre los retos más grandes de los que se hablan en su círculo de amigos. Anímelos para ver si pueden sorprenderlo (decirle algo que usted no pueda creer). Pregúnteles (calmadamente y sin juzgarlos) lo que opinan sobre ese reto. Esto ayuda a fomentar la habilidad de calcular el riesgo de lo que le puede pasar a alguien que asume el reto. Usted también puede continuar ejercitando el control que tiene como padre, limitando el contacto que tiene con ciertos chicos o restringiendo ciertas actividades.
  • Cerciórese de ser “amigo” de sus adolescentes en las redes sociales. Ser parte de sus plataformas preferidas puede servir para mantenerlo informado sobre lo que pasa en sus vidas cotidianas. Mire las historias que publican para tener una idea sobre lo que está pasando en la escuela y con sus amigos. Recuérdeles a sus niños que, si usted paga por los servicios del dispositivo y por la red, ellos tienen que aceptarlo a cambio como “amigo” en sus plataformas.
  • A veces los niños están más dispuestos a hablar sobre sus compañeros que de sí mismos. Hacer preguntas sobre las tendencias de la escuela, amigos y nuevas modas, puede producir más respuestas que preguntas sobre sus propias actividades. De todas formas, es importante mantener las líneas de comunicación abiertas y evitar juzgarlos. Es mejor discutir con calma los peligros que existen con estos retos.

A medida que los adolescentes crecen, los adultos tienen que estar informados de lo que pasa en el mundo real y virtual, recordar que los cerebros de los adolescentes están en un continuo desarrollo. El proceso de acompañamiento no sólo consiste en estar enterados de la situación, sino estar involucrados, captar la atención y enseñar  el amor y respeto del cuerpo.

En Colombia, se puede evidenciar con normalidad el compartir cada uno de estos retos  y como muchos de estos son tomados como un chiste en una red social,  es  importante generar conciencia  de los resultados de una mala decisión.

En conclusión, como adultos, tenemos la obligación de ayudar a fomentar un buen crecimiento que ayude a desarrollar habilidades de pensamiento reflexivo y racional que serán muy importantes en los próximos años.