El desarrollo y la discriminación

En nuestra vida cotidiana vemos como hemos avanzado en nuestra sociedad, antes nuestras mañanas empezaban leyendo un periódico mientras tomábamos un café con leche hecho de la forma tradicional y casera, ahora preferimos no complicarnos y leer las noticias en nuestro celular disfrutando de un café hecho con anterioridad por una cafetera automática.

Estamos avanzando, para el bien de unos y el mal de otros. Muchos pudieron leer la situación anterior de una forma melancólica y los dejó pensando que estamos retrocediendo, mientras que otros pudieron sentirse orgullosos y se vieron invadidos por una sensación calmante. Todo está cambiando y no hay forma de detenerlo, no importa si piensas que está bien o mal, ya que no solo hemos inventado nuevas formas de usar la tecnología, sino que nuestras mentes son cada vez más abiertas a lo desconocido.

Comunidades que antes eran consideradas demoniacas y dignas de la exterminación, ahora tienen la oportunidad de vivir una vida normal, pero no todos tienen la misma historia. En países como Francia, Suecia, Finlandia y Canadá se evidencia que tienes el apoyo de la ley para ser quien eres, pero en otros países como Nigeria, Senegal y Uganda si no te riges por cada una de sus tradiciones eres considerado un criminal. Aunque la ley te apoye aún existe el racismo, sexismo, la xenofobia, homofobia, discriminación religiosa, entre otras, pero los pasos que los países más desarrollados están tomando, hacen que nos acerquemos cada vez más a la aceptación de grupos desfavorecidos.

Los grupos ambientales, culturales y tecnológicos son hoy en día los más incluyentes, ya que enfocándonos en un estudio acerca de la homofobia, que lamentablemente no puede ser completamente certero porque hay personas que no pueden aceptar el hecho de ser de la comunidad LGBT por el rechazo social, podemos ver que en Estados Unidos una persona gay puede llegar a ganar de 10 a 32% menos que alguien heterosexual, pero si eres una mujer lesbiana tienes 30% aún menos de posibilidad de conseguir trabajo. Un ambiente laboral poco amigable con la gente gay no solo afecta la ganancia de una persona LGBT, también reduce el número de años que quiere trabajar en la empresa y su productividad como trabajador baja un 60% en el día a día laboral.


Las empresas grandes gastan 429 millones de dólares al año buscando reemplazos para las personas que renuncian, esto significa que el crecimiento de las empresas se ve afectado por esto. En India, la homofobia le está costando el 1.7% del PIB y países como Canadá gastan 2.3 mil millones de dólares en tratar depresión en personas LGBT. Todos estos factores hacen que a nivel mundial se pierdan alrededor de 119 mil millones de dólares al año.

Por Beatriz Hernandez 10B