CARNAVAL DE NEGROS Y BLANCOS

El carnaval de negros y blancos nació en el siglo XVI en el año 1546.  Su origen es netamente indígena, ya que el 5 de enero coincide con la celebración de la Luna (Quilla), cuando los “Pastos y Quisquillas” culturas agrarias, hacían rituales en época de cosecha, y honraban con danzas a la luna, para amparar sus cultivos.

En sus inicios, la población negra de la capital del Cauca (Popayán), salía a las calles a bailar al ritmo de la música africana y pintaban de negro las famosas paredes blancas de esa población. Posteriormente esta costumbre se regó por el sur, tomando fuerza en la fría ciudad de Pasto, donde según la historia ya se jugaba desde 1854. Es así como se configura el génesis del juego de Negros y de Blancos de Pasto, y de este modo transcurriría su primera década.

El 5 de enero está dedicado al día de los Negros. Durante esta jornada se conmemora el día en que los esclavos de origen africano tenían libre para descansar y celebrar. La gente juega y baila en las calles, se pintan de negro usando cremas cosméticas elaboradas con ese fin, aunque también se recurre a betunes y otras pinturas siliconadas de color negro. El grito de ese día es: “Que vivan los Negros!”

Por tradición, la Reina “negra” del Carnaval, recorre la ciudad en una caravana, repartiendo cosmético e invitando a los visitantes a unirse al juego bajo la frase: ¡Una pintica por favor!, la cual se usaba en los primeros días del Carnaval.

La importancia de este día radica en que todo el colectivo urbano pastuso, descansa y hace fiesta. Igualando con dichas cremas a todas las clases sociales y grupos étnicos, uniéndolos como una gran familia

Durante toda la jornada se presentan variadas orquestas (tradición adoptada desde la década de 1960) en los diversos parques de la ciudad.

El 6 de enero se celebra el día de los Blancos o Día del Desfile Magno, dicha celebración inició en el año 1912. En contraste con el día anterior, en esta fecha los pastusos se pintan de blanco, generalmente con talco perfumado, usándose muy poco la harina, cremas o pinturas cosméticas.

Con el talco se realiza el Juego de Blancos. El evento o atracción principal además de verbenas populares en las plazas y calles de la ciudad, es el gran desfile de casi 7 km de largo en un sendero de aproximadamente 15 km, que recorre las calles del centro de la ciudad, la Plaza del Carnaval y parte de las avenidas de la periferia por la llamada Senda del Carnaval.

La gran mayoría de los ciudadanos, más otros tantos miles de turistas y visitantes se vuelcan a las calles para presenciar este desfile, aplaudiendo y arrojando confeti o serpentinas a los participantes, todos danzando al ritmo de canciones tradicionales y típicas, como La Guaneña, Trompo Sarandengue, Son Sureño, Chambú y el infaltable Sandoná del maestro Jorge Midero.

 

¡Que vivan los Negros y que vivan los Blancos!,​ expresión que bajo la custodia del Galeras, se insertó por siempre y con vigor en la esencia de los pastusos.