FILBO: La construcción intercultural de lo Hispano

La literatura y la expresión escrita, han sido consideradas por una gran parte de la sociedad del mundo como una “ventana a la realidad”. Ningún país en el mundo se ha privado de legar al planeta una obra que representa algún vestigio cultural importante, así como ningún proceso histórico, ha sido ajeno a convertirse en referente para el contexto de la literatura.

En la celebración de la escritura como legado cultural de la humanidad, La Feria Internacional del Libro de Bogotá (FILBO) que congrega a un sinnúmero de escritores, lectores y personas del común, quienes en reconocimiento del lenguaje como instrumento fundamental para la existencia de la vida humana, para la difusión de ideas, emociones, conocimientos y expectativas, sino también para promover los albores de la sabiduría, el debate, el intercambio cultural y la socialización entre pueblos, se ponen cita en los interminables pasillos de Corferias, para encontrar recreaciones de los paisajes de la España del Quijote, o del Macondo de García Márquez.

Llama la atención entonces, la afluencia de personalidades literatas a la Feria, situación que cada vez más la posiciona como una de las más reconocidas de américa latina, además de ser uno de los eventos que más moviliza las dinámicas de la interculturalidad, al generar espacios para el diálogo de saberes y el intercambio de opiniones entre ciudadanos de incontables países del mundo, que encuentran en la palabra y en el texto, un mecanismo sencillo, pero complejo, para la expresión más castiza de las ideas de la humanidad.

Pero aún más llamativo resulta el hecho de que en su versión más reciente, la Feria del Libro se enmarcara como un homenaje a la Lengua Hispana, situándose su desarrollo en tiempos cercanos a la celebración del Día del Idioma, contexto que nos remonta a rememorar, que un 23 de Abril de 1616, Shakespeare, Cervantes y el Inca Garcilaso de la Vega se despojaban de sus ataduras mortales, y dejaban al mundo un enorme legado que termino contribuyendo a la consolidación de la cultura hispana, como epicentro de manifestaciones y tradiciones culturales, que con gran esfuerzo han buscado mantenerse y legitimarse con el paso de los tiempos.

Así entonces, y queramos o no, es importante reconocer, que la Feria del Libro, es un escenario que recurre a algo más que recordar y exhibir a los principales autores de nuestra literatura y sus obras más destacadas. Es mucho más que buscar una excusa o un precedente para reconocer la importancia de la Literatura. La FILBO, año tras año, trae atada tras de sí una montaña de ideas, tentaciones, ilusiones, proyectos y expectativas vanidosas que enmarcan la importancia y el carácter de lo Latino y de lo Hispano, y que hacen necesaria la reflexión sobre la defensa de dichas tradiciones y manifestaciones, quizás con el mismo ímpetu con el que el Quijote se enfrentaría a los gigantes molinos de viento de su tierra.

Y aunque muchos de nosotros, hoy día no compartimos un vínculo natal con la más pura tradición castellana, si podemos decir que compartimos y heredamos los más profundos lazos que con ayuda de la Literatura y la expresión Oral, han logrado preservar algunas de nuestras manifestaciones culturales más importantes, que aunque pareciesen variar en cada región de nuestro continente, nos permite identificarnos como parte de un conglomerado social llamado Hispanoamérica, que en una interpretación casi metafórica de la Literatura de los Padres Independentistas, no es más que un sueño hecho realidad, ya que nos permite compartir con el caballero de la triste figura, la locura insensata, los anhelos puros e irreprimibles y la vocación ansiosa y desinteresada por la aventura, y por la expresión desenfrenada de nuestras raíces desde la defensa de nuestras tradiciones y creencias más puras.

Así entonces, ante las innegables dimensiones reales y el carácter universal de la Literatura como factor de construcción de identidad cultural, y los lugares que comprenden e integran los dominios de la tradición lingüística, también resalta la necesidad de promover el respeto y el buen uso de nuestro vocablo, por el perfeccionamiento de nuestra expresión oral, por la manifestación de nuestras habilidades lecto-escritas y por la materialización de un crisol y un fortín de pueblos que hablan, aman y defienden la lengua cervantina, para que algún día dejemos de lado los enfrentamientos y nos construyamos como los hermanos culturales que somos, es allí donde la FILBO, es una representación de una nación de hijos de la misma tierra, que utilizan la inventiva como eslogan, y los versos inspiradores como himno.

De manera tal que este espacio, traerá a nosotros, desde los más remotos y castizos orígenes de nuestra lengua castellana, (que llegaría a nosotros como un resultado algo apabullante si se le piensa con detenimiento), como resultado de los siglos de ocupación del territorio Americano, que permitió la construcción del carácter de lo Latino, lo Hispano, lo Anglosajón, lo indígena, lo católico, lo afro, carácter con el que hasta hoy día compartimos profundos vínculos no solo culturales, sino también vínculos en el deseo profundo y compartido de prevalecer con fuerza como referente patrimonial y cultural de la humanidad, anhelo, que se hace manifiesto no solo desde la expresión oral, sino también desde la literatura, el arte, la escritura, el conocimiento, el teatro y la expresión de nuestras profundas y acentuadas manifestaciones populares, manifestaciones que se dibujan con majestuosidad en cada una de las páginas, de los ejemplares que construyen la infinita ciudad del libro año a año en Bogotá.

Es así que adquieren valor las palabras de García Márquez, icono y referente para la FILBO, quien desde su mente soñadora, temeraria y en ocasiones profundamente critica, exclamaba a través de sus Cien años de Soledad: “Así continuó el hombre, viviendo en una realidad escurridiza y momentáneamente capturada por las palabras, pero que habrá de fugarse sin remedio cuando la humanidad olvide los hermosos valores de la letra escrita”.

“La pluma es la lengua del alma”
Cervantes

Post Author: Tatiana Murcia