Emprendedores

FORMALIDAD  VS   INFORMALIDAD

La constitución de empresa en Colombia ha sido hasta hace poco, un proceso engorroso debido a la cantidad de trámites e impuestos exigidos, por lo que algunos proyectos no se llevan a cabo mucho antes de consolidarse, y si se realizan no se conforman legalmente pensando que eludir impuestos será más rentable.  Para esto, lo primero que debe hacer el emprendedor al tener clara la idea de negocio en la cual quiere trabajar, es establecer su plan de negocio para poderlo llevar a cabo. Esto acompañado de la legalización frente a la Cámara de Comercio ubicada en cualquier ciudad del país, para poder ingresar al mercado de una forma adecuada y poder recibir todas las ayudas que las empresas estatales tienen para este fin.

La informalidad es uno de los males que aqueja al sector empresarial y afecta a la sociedad en general. Cada empresa informal tiene unas características económicas negativas para la dinámica del mercado nacional, no solo por la evasión de impuestos y la irregularidad de las condiciones laborales de sus trabajadores, sino también porque genera desorden desde todas las reglas del mercado; se viola el régimen de libre competencia, se deteriora la calidad de los productos y servicios, y se desatienden las reglas de protección al consumidor, solo por mencionar algunos aspectos.

La informalidad tiene varias aristas: no solo se presenta en la empresa que no cuenta con un registro empresarial o una autorización legal para el objeto que desarrolla, en caso de que se trate de una actividad mercantil, también se da en las empresas que, debidamente registradas, no cumplen con los requisitos y exigencias propios de su condición o no actúan bajo parámetros de buenas prácticas empresariales. En este sentido, legalidad y formalidad no son lo mismo, se puede ser legal y no por ello formal. No se trata simplemente de cumplir unas obligaciones legales y llevar unos pocos libros, eso, como mínimo, puede ser una parte formal del proceso, pero en muchas ocasiones la contabilidad no corresponde con la realidad económica de la empresa, los órganos sociales son de pura apariencia o las sesiones de juntas y asambleas son simuladas, entre otros problemas.

En Colombia la formalización es trascendental para el empresario, le garantiza el acceso al crédito, a los programas de capacitación técnica, le permite la ampliación de mercados, el desarrollo de nuevos negocios; genera confianza y reputación como activos intangibles necesarios para la prosperidad empresarial, y le da acceso a los programas y beneficios institucionales, muchas veces de exigente aplicación. Desde la perspectiva de la sociedad como comunidad económica, también implica estabilidad de los mercados, información relevante, garantía de precios de mercado y calidad de los productos y servicios.

En la actualidad, se encuentra vigente la Ley 1780 del 2016, cuyo objetivo es promover el empleo y el emprendimiento juvenil mediante dos beneficios: la exención del pago en la matrícula mercantil y su renovación, y el no aporte a cajas de compensación familiar por el primer año de vinculación de algunos de sus trabajadores. Al primer beneficio pueden acceder las pequeñas empresas jóvenes, es decir, con personal no superior a 50 trabajadores, activos totales que no superen los 5.000 salarios mínimos, compuestas por personas naturales hasta los 35 años o personas jurídicas con participación mayoritaria de personas hasta de 35 años de edad. Al segundo beneficio pueden acceder los empleadores que incrementen el número de empleados, en términos constantes, mediante la vinculación de personal entre los 18 y 28 años.

Otra normatividad vigente es la Ley del Primer Empleo, si bien tuvo una acogida importante y generó un efecto positivo en la formalización de la sociedad, cobijó únicamente a una parte de la formalidad, esto es, la legalidad a través de los registros mercantiles, pero en materia de empleo tuvo resultados muy pobres, casi nulos, siendo que tampoco aportó a la formalización en estricto rigor. Solo unos cuantos empresarios obtuvieron algunos beneficios tributarios con nada más que acreditar la inscripción en el registro mercantil, aun cuando toda su operación continuara siendo informal.

Falta mucho por trabajar para que todas las actividades mercantiles existentes en el país, entren en el ambiente de la legalidad, pero ya se inició el trabajo para ello, aprovecharlo sería la mejor opción.

 

EL HOMBRE ACTÚA SEGÚN SU ÉTICA, ESTO CONLLEVA ASUMIR LAS CONSECUENCIAS DE SUS ACTOS.

 

Post Author: panesumm